En llorar convierten mis ojos de hoy el sabroso oficio del dulce mirar, pues que no se pueden mejor ocupar yéndose a la guerra quien era mi paz.
Déjenme llorar, a orillas del mar.
No me pongas frenos, no me quieras culpar, que lo uno es justo, lo otro por demás.
Traductor
septiembre 13, 2015
septiembre 07, 2015
Odio esta forma ridícula que tengo de quererte porque no me hace feliz.
Pero no quiero que desaparezcas; porque no quiero que te vayas.
He peleado contigo mil veces y otras mil he corrido a tu lado antes de doblar la esquina para pedirte que no te vayas porque, lo siento pero, te has convertido en alguien indispensable para mi en estos últimos tiempos. Tiempos desesperados después de todo.
Pero no quiero que desaparezcas; porque no quiero que te vayas.
He peleado contigo mil veces y otras mil he corrido a tu lado antes de doblar la esquina para pedirte que no te vayas porque, lo siento pero, te has convertido en alguien indispensable para mi en estos últimos tiempos. Tiempos desesperados después de todo.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)